30 diciembre, 2010

la Navidad...

Hasta que uno no sienta la verdadera alegría de Navidad, no existirá para compartirla. Todo lo demás es apariencia, muchos adornos, polvores y mazapanes, regalos y luces de colores. Porque no son los adornos, no es la nieve ni la chimenea encendida. No es el árbol, los regalos ni las peliculas de Santa Claus. La Navidad es el calor que vuelve al corazón de las personas, la generosidad de compartirla con otros y la esperanza de seguir adelante.

28 diciembre, 2010

personajes buscando revancha


Los personajes buscan a sus autores, personas universales buscan a aquellos que le dieron la vida y a la vez se la quitaron, la señorita Karenina busca al maquinista que no freno a tiempo, la joven Julieta busca al maldito William que puso una daga en sus manos, Laura Palmer no encuentra a su asesino por Twin Peaks y Charlie sigue buceando alrededor de una isla misteriosa, Hamlet no venga solo la muerte a su tío y Macondo busca quien lo reconstruya. ¿quien te da la vida no tiene derecho a quitártela? ¿quien te crea, te da fuerza, vida, misterios y forma no tiene derecho a destruirte? ¿o una vez que eres tu un ente independiente eres disponible de ti mismo? ...encontró que su vida no era cómo él creía. Se sintió satisfecho. Lloró.

19 diciembre, 2010

ellas las prefieren gordas

¿Pues no coge la TIA y me dice que soy demasiado pequeño, que no podría entrar en ella aunque quisiera y que me largue a otra parte? ¡No!, no sirvió de nada que le dijera que el tamaño no importa, que mis esfuerzos y mi empeño podrían suplir la falta de volumen y que ella quedaría seguramente satisfecha. “Te presentas a otra; a mí me dejas en paz”, me suelta. “Ahora mismo estoy buscando otra cosa, una gorda y jugosa a ser posible; tú no das la talla”. ¡Y se queda tan pancha! ¡Ah! Es lo malo de las editoriales: son insaciables. Sólo quieren eso: ¡tamaño, tamaño, tamaño! ¿Qué pasa? ¿Eh? ¿Acaso no puedo estremecer a nadie ocupando lo que ocupo?¿Que me digan porque el Principito fue un éxito entonces?

17 diciembre, 2010

cloro, labios y viceversa

A ella le encanta el baile de sus brazos saliendo del agua mientras nada, la firmeza del sonido de su brazada al pasar a su lado y ese olor a cloro que llega hasta su cerebro completando el puzzle del deseo. Deseo que se aviva en él cuando la observa semidesnuda descender los peldaños suavemente y sumergir su belleza en la piscina. Como una grácil sirena danza con el agua que los mantiene en contacto, él siente un cálido burbujeo entre las ingles, se transforma en hervor cuando se acerca y escucha su respiración entrecortada, cuando ve su largo pelo enredado en el rostro mojado. La contempla secando su piel, la afortunada toalla recorre suavemente cada curva de su cuerpo como sus manos anhelan hacerlo. Sigue con la mirada unos ojos que se acercan a él pidiéndole que salga de la piscina, una vez fuera y sin derecho a secarse ella le demuestra de lo que es capaz unos labios de mujer al borde de una piscina