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11 mayo, 2013

se (de ellos)



Se miran, se sospechan, se apetecen, se acarician, se besan, se desnudan, se acuestan, se huelen, se penetran, se absorben, se transforman, se aletargan, se despiertan, se encienden, se palpan, se encantan, se mastican, se gustan, se desean, se babean, se confunden, se ajustan, se deshacen, se aletargan, fallecen, se reintegran, se agitan, se retuercen, se estiran, se avivan, se estrangulan, se oprimen, se estremecen, se tantean, se juntan, desfallecen, se repelen, se enervan, se apetecen, se pretenden, se unen, se golpean, se arrestan, se dislocan, se taladran, se empotran, se acribillan, se embuten, se ensamblan, se desvanecen, se reviven, resplandecen, se enardecen, se enloquecen, se derriten, se sueldan, se chiflan, se muerden, se asesinan, resucitan, se buscan, se restriegan, se esquivan, se evaden, se entregan,… demasiado reflexivo para tan poca reflexión. Y ellos tratan de negarlo pero se necesitan. 

06 febrero, 2013

nuestros cuerpos y la lluvia


El recuerdo de tu cuerpo con el mío, del momento en que, compartiendo el mismo cigarrillo, me sacaste la ropa. Teníamos aquella copa de vino en nuestras manos, la lluvia acompañaba perfectamente a la situación, solo los relámpagos iluminaban la habitación cada tanto y me permitían observarte más. Las yemas de tus dedos nunca se sintieron tan bien en mi cuerpo y tu respiración acelerada era música para mis oídos. De como, de repente, nuestros cuerpos comenzaron a entrelazarse y se volvían uno, tus mordidas en mi oreja y mi risa traviesa, de como por un segundo creí que podía abandonar mi cuerpo y ser parte del tuyo para siempre. Una metamorfosis que nunca se completaba, que siempre acababa con lo mismo, yo en el mío y tú en el tuyo, mi alma me pedía cada vez más que me alejara de mi cuerpo y que me adueñe del tuyo de una vez por todas. Odio mi facilidad para recordar todos los detalles. Mis ganas de escribir se van desvaneciendo lentamente, nada vuelve a su lugar, todo está siendo alterado. No tengo favoritismo, no tengo razones para hacer lo que hago, pero lo hago y lo volvería a hacer. Lo único que me inspira a despertar, abrir los ojos y salir de mi mismo son los recuerdos.

20 septiembre, 2012

tres por uno es uno


Como nadando en una bañera mínima. Como corriendo en una placa de ducha. Tú, yo y él. Uno para todos y todos para uno. Un par de piernas que se fusionan con las tuyas y se suman a las mías. Tres. Seis manos y unos veinte dedos sobre tu cuerpo. Seis. Tres lenguas. Tres sabores. Tres olores. Uno. Un solo aliento. Una sola cama. Una mirada y cinco sentidos. ¿Quién dijo que lo impar jamás lograría funcionar? Rompamos juntos fronteras. Juguemos a esquivar las leyes de la gravedad. Placer elevado al cubo.

25 octubre, 2011

coletazos a la insinuacion

Ahora que todo se va apagando, que todo va llegando a su fin pensaba escribir una entrada de esas que le gustaban tanto a la chica de las preguntas reivindicando la intimidad hogareña, hablando de la maravillosa sensación de sentirse libre cuando nadie mira, de la sensibilidad vs sensualidad, de encontrarse a uno mismo y toda una sarta de tópicos que he tenido que borrar rápidamente al no quedar convencido. ¿Acaso en este mundo repleto de posados robados, sextapes, de webs repletas de falta de imaginacion, de la exposicion explicita de cuerpos y voyeurismo extremo queda lugar para la privacidad del hogar?. Evidentemente debería decir que sí, pero nos seduce tanto el morbo de lo prohibido, de las ventanas entrabieras donde colar la vista de unas vecinas, es tan grande la exhibicion como arma de ego que mejor guardo silencio…

02 octubre, 2011

misterio cientifico

Con rigor científico exploro cada uno de tus rincones, intentando descubrir ese reverso que todos tenemos escondido. Encuentro pequeñas pistas, caminos cortados y rutas falsas. Estudio cada hallazgo con detenimiento, analizo y clasifico, proceso datos frenéticamente. Demuestro teoremas en la palma de tu mano, ajusto equaciones detrás de tu rodilla y compruebo el salto de electrones en cada uno de los pelos de tu cuerpo. Me pierdo en terrenos por explorar, esperando una respuesta que nunca termina de llegar. Me acerco poco a poco a tu cuello, muy despacio, hasta que mis genitales te rozan. Escarbo lentamente con la punta de los dedos. Por fin, el misterio resuelto.

29 julio, 2011

a la orilla de la chimenea


Entré en el mar. Sólo llevaba puesto un jersey. Cuando el agua me llegaba a la cintura, me giré hacia ella que me miraba desde la orilla. Entonces comenzó a avanzar despacio hacia mí. Descalza, iba levantando su falda a medida que el nivel del agua subía por sus tobillos y seguía ascendiendo. Cuando ya estaba muy cerca pudo terminar de sacar la prenda, totalmente seca, por su cabeza y lanzarla hasta la arena. Todo ello sin haberme mostrado ni un sólo centímetro prohibido de piel. Una mancha de ambiguo color pardo se destacaba entre la blancura sumergida de su cuerpo, lo que significaba que ella, como yo, ya sólo vestía el jersey. Nos abrazamos las dos prendas sobre el agua mientras que, bajo la superficie, éramos delfines.

30 marzo, 2011

lo pernicioso de la intimidad


He estado buscando en mi mente las palabras que puedan describirlo. He iniciado este post una y otra vez. He arrugado papeles en mi cabeza, los he roto en pedazos, he llenado la papelera de mi subconsciente de ellos y no encuentro las palabras. ¿Que verbo nuevo podría utilizar? Los hechos en sí, las mil imágenes que se me van proyectando aceleradas. Como explicar que es exactamente esto lo que me produce escalofríos, temblores, erupciona en mi piel, me vuelve salvaje, me hace sonreír, me sorprende de una forma imposible, inesperada, es como un huracán que arrasa, que me deja sin aliento, que me arrastra a territorios siempre nuevos por explorar, que alimenta mi imaginación desbocada, hambrienta y que no la sacia. Horas de sexo divididas en tres actos. Entrega, lubrica, convulsiona. Me transporta lejos, me sumerge en una marea de sensaciones al límite, perdiendo levemente el sentido de la realidad engullido por ese placer brutal. Su piel, el sudor de nuestros cuerpos, la cadencia, la lujuria que se destila por nuestros poros. Me hace enloquecer. Ha sido sublime, quiero sentirlo otra vez, necesito esa pulsión, sentir ese deseo desbordante, quiero más, más besos en mi boca, sus manos esculpiéndome, su sexo abriendose en dos, sus ojos inyectados en sangre, sus susurros en mi oído, mil orgasmos. Es pernicioso, se escapa de mi comprensión.

07 febrero, 2011

verbos para dos cuerpos


Respirar. Coquetear. Tentar. Embelesar. Tocar. Estremecer. Desear. Golpear. Excitar. Arañar. Besar. Jadear. Susurrar. Acariciar. Excitar. Manipular. Pajear. Lamer. Levantar. Morder. Transportar. Disfrutar. Dilatar. Voltear. Suspirar. Gemir. Penetrar. Empujar. Temblar. Sonreír. Estremecer. Extasiar. Gritar. Sudar. Gemir. Follar. Correr. Apretar. Aplaudir. Celebrar. Relajar. Suspirar. Tumbar. Abrazar. Mimar. Mirar. Dormir…

17 noviembre, 2010

Tú, la gata y la lluvia


Desabrocho tu blusa descubriendo que mi mano ya está dentro, acariciando la templada base de tus pechos, con tus ojos carboneros comienzas a desnudarme… Tu gata, celosa, intenta morder los dedos de tus pies. Juguetona y envidiosa, salta sobre la cama, atravesándola como un suspiro. Mi calor, concentrado, presiona tu ombligo, lo quieres dentro de ti. Tu lengua seduce mi boca, mis manos atrapan tus muslos, desapareces bajo la colcha, yo cierro los ojos apretando los dientes… Fumamos, un hilillo de humo pasa cerca de la gata, que mirando con gesto despectivo, adopta un elegante trote y desaparece tras la puerta. Tus piernas amarran mi espalda y tus uñas la desgarran, chillas, muerdes mis hombros. Mi rostro se oculta entre tus pechos… El cristal recibe multitud de gotas de lluvia, la gata intenta atraparlas desde el interior en vano, sólo algún gemido agudo la distrae de su juego…