Ella era magia. Era
como ir de putas y encontrarte a Julia Roberts. Bastante exagerada y bastante
bipolar. El negro le favorecía la cara. No acababa nunca de crecer y abría sus
piernas a los extraños. Seguía siendo una adolescente por más años que
cumpliese. Era adicta a la adrenalina. Se emborracha con facilidad y siempre
encontraba un bar abierto. Coleccionaba botellas de vino. Le abría los brazos a
cualquiera. Bailaba lento, siempre lento. Nació para tirar piedras a los
tejados. En ocasiones necesitaba serse infiel para descansar de su propia realidad.
Caótica, cercana y orgullosa. Creo que ni ella misma se entendía. Tenía el alma
cargada con 10 balas. Mis amigas decían que se parecía algo a Andie MacDowell pero
nunca fue tan dulce. Ella regalaba su piel aun teniendo el alma anestesiada. Se
había convertido en todo lo opuesto a lo que le habían enseñado de pequeña. Yo
le preguntaba que le pasaba, pero ella callaba, callaba, y callaba,
siempre callaba cuando estaba extraña, y en ese castillo no podías más entrar,
hasta que ella decidía abrirte las puertas. Una vez escuché que para tener una relación
tienen que estar los dos a la misma altura y ella era fan de las caídas libres.
10 noviembre, 2013
26 octubre, 2013
armarse
En un mundo donde los llamados cuerdos sueñan con
comprar lo antes posible un piso que les hipoteque de por vida. En un mundo
donde queremos celebrar grandes bodas y tener hijos exponiendo nuestro culo a
préstamos con intereses muy bajos. En un mundo regido por la televisión que nos
contamina desde bien pequeños que todo aquel que no esté con un cuerpo diez,
vestido como un pincel, y con un buen sueldo es un auténtico fracasado. En un
mundo de capitalismo atroz donde la medida de nuestra felicidad es directamente
proporcional a de los bienes materiales que poseemos. En un mundo de corrupción
y mafias, de chulos y putas sin escrúpulos, de fiestas en áticos con cocaína a
kilos y superficialidad bajo las sabanas. En un mundo donde hay una supremacía
del culto al cuerpo por encima del culto a la mente. En un mundo donde tratamos
de refugiarnos de nuestra soledad saltando de cama en cama, sin pararnos a
conocer a las personas, sin tiempo para perdonar, con la mentira como arma de
supervivencia. En un mundo como éste, escribir estas líneas, llevar un espacio
como éste, luchar por una persona que quieres, es hacer terrorismo de estado.
10 octubre, 2013
lineas por escribir..
Me vacié dentro de ella y aun entre
jadeos, mirándome a los ojos, me preguntó: ‘¿Cómo puedes ser tan duro y tan
tierno a la vez?’ Recuerdo dejar unos segundos de silencio con el fin de encontrar la
manera de contestar: ‘Si no fuera duro no podría sobrevivir a ti y si no fuera
tierno, no merecería hacerlo.’ Nos miramos, besamos, encendimos un cigarrillo,
luego otro, dejamos pasar una hora, luego otra, dormimos juntos y abrazados,
tan pegados que era como si pudiera abrazarme a mí mismo. Tan lejos que nunca sabía
lo que ella estaba pensando.
23 agosto, 2013
..bajo ningun pretexto
Yo no soy escritor nunca lo he sido. Solo hablaba de amor y sin apenas conocerlo. ¿Y ahora que te
has ido? Ahora solo me queda darme por vencido, si fui yo el que huyo, y
conmigo volaron las palabras y los recuerdos, si te cambie por nada, y aun así
¿te echará de menos mi almohada?. Nunca quise volver, nunca quise ser, solo
intentaba pertenecer y deje de existir. Huí, huí hacia la luz adentrándome en
el bosque, todo ha cambiando, ódiame, me lo merezco por inhumano, pero si de
verdad aceptas un consejo, no me odies, no me lo merezco, no me sientas bajo
ningún pretexto.
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