25 octubre, 2009

hermes


Después de tanto pensarlo, negarlo y arrepentirlo mira a donde nos ha empujado la vida. Porque no nos ha llevado, nos ha empujado a vivir y a equivocarnos, que en sí es aprender. Si pudieras volver atrás y cambiar solo una cosa de tu vida ¿Lo harías? y si así fuera, ¿Ese cambio de tu vida sería mejor? o ese cambio terminaría rompiéndote el corazón o rompiéndole el corazón a otro. ¿Elegirías un camino completamente diferente? o solo cambiarías una cosa, un solo momento, un momento que solo quisiste recuperar. Yo creo que como haber andado el camino no hay nada, que el que se equivoca fue el que se permitió el lujo de elegir. Y que alegría pensar que dentro de poco, estás aquí con nosotros, que dentro de pocos meses no habrá que pensar en muchos kilómetros más allá. E. Camins escribió una vez: no ser nadie mas que tu mismo en un mundo que día y noche hace todo lo posible por convertirte en otra persona significa librar la batalla mas dura que cualquier ser humano puede librar y no dejar de luchar nunca. Cada es como es, con sus pájaros y sus cosas, te estaré esperando por aquí cerquita.

galatea


Suspiro, respiro, suspiro, y vuelvo a respirar…¿te recuerda a algo? no no no, hoy no hablaremos mas de lo que nunca sucedió, del pasado, de lo que pasó o dejó de pasar, sino de lo que viene por suceder, de todo lo que nos espera y nos depara este camino incesante llamado vida. Tú, la más rusa de todas, con tu distante frialdad. Pero a veces la más cercana de todas, con esa cercana verdad. Que bueno encontrarnos por aquí. Siente como quieras sentir, espera hasta estar lista, no tengas miedo a querer, decide tu futuro con la firmeza del presente, y no mires más atrás, porque tras el Ocaso vendrá la noche más hermosa. Busca un lugar donde esconderte. Que la lluvia de otoño haga que crezca la hierba. Descubre a donde ir, abre los ojos y espero que encuentres que nada sigue igual. No podemos saber lo que nos deparará el futuro, lo que podemos hacer es usar la información que tenemos para tomar la mejor decisión posible.

22 octubre, 2009

dionisio


Creo que si un día necesitara frenéticamente una sesión de complicidad y muchas risas, posiblemente serias tú el elegido. Estás completamente liberado de pudores, vergüenzas y mi necesaria conjetura. Eres libre. Vacaciones tras vacaciones hemos entablado una buena amistad, con lo que comenzó como un frágil “colegueo” de verano, poco a poco se ha convertido en una buena amistad de verdad. Por la mañana en la biblioteca, a las tres de la tarde mientras comemos espaguetis o las siete envueltos en la más incómoda guerra de arena pero siempre riéndonos, aunque sea de nosotros mismos, o mejor dicho, siempre de nosotros mismos. Nos reímos formalizando así un contrato tácito entre ambos de complicidad y carcajadas. Aun nos queda un viaje pendiente a la tierra de Don Pelayo y muchos más momentos alucinantes que compartir camarada. Tu hoy simbolizas el CarpeDiem. El mayor, el liberado, el soñador, el buscador, el risueño, el cómplice, el amigo, sobre todo el buen amigo. Porque vivir no es solo estar en la vida, vivir es participar en la fiesta, actuar, ser protagonista, elegir un papel e interpretarlo con autenticidad y con convencimiento. ¡Porque vivir es estar vivo y parecerlo!

18 octubre, 2009

aretusa


A las peligrosas muchachas sin pudores que en el encanto de sus escotes desvirgaron mi juventud. Al milagro de la lluvia en el campo, que anuló todos mis reparos y aguardó al fucsia condón. A la impúdica niñita madura que trazando su cuerpo por mi cintura, al niño que fui espabiló. Al secreto guardado entre las piernas, que me trajo el tren del invierno, y la primavera me arrebató. A la flor de un día, que no duró, que se mentía, que me besaba, que se perdía. Dama de noche, que apoyados en el capo de un coche me preguntaba si la quería. Ave de paso, como pañuelos alivia-fracasos. A la misteriosa viuda sin luto que sudó conmigo un minuto una cama dos por dos. A la educada novia de nadie que coleccionó algunas canas al aire con un primo de Dorian Gray. A la reina de la cerveza negra que una noche, perdidos en un baño, me abrió su almacén de besos con sal. A unos ojos abiertos como platos que anunciaron una fuga en un rato a un toilette de una estación, y que estación. A la flor de un día, que no duró, que se mentía, que me besaba, que se perdía. Dama de noche que apoyados en el capo de un coche me preguntaba si la quería. Ave de paso, como un pañuelo, alivia-fracasos.