28 octubre, 2009
apolo
Me gusta brindar con mis amigos por la vida, me gusta respirar tranquilidad en casa, el aire a romero en el campo. Me gusta que me des un beso cuando no te lo pido. Me gusta quien discute con voz y no con balas, aquellos que luchan por la paz, el que cree en el Reino y trabaja por ello. Escribo a veces para que mis amigos me sobrevaloren, y otras quizá para que me infravaloren. Me ciega la esencia que hay bajo tu falda. Me gusta cantar incluso en el ducha, sobre todo en la ducha. Reconozco ser un poco pasional y seguro que hay gente que dice como puede ser tan bueno y a la vez tan animal. No respeto todas las ideas, no me va el fanatismo ni el machismo escondido. Soy peor persona que mi propia conciencia, me emociona más una despedida que algún poeta, una buena canción a un cuadro impresionista, y ver gente que prefiere contar estrellas mucho antes que pesetas. En el amor, milito en el bando de la cobardía. No me gusta ver padres que entierran a sus hijos, no me gusta que ladre más el hombre que el perro, ni la palabra fracaso. No me gustan aquellos que cuando están con unos son como Dr. Jekill y con otros Mr. Hide. No me gusta la guerra ni por paz. Pienso que tal vez el diablo exista y tenga forma de mujer desnuda, que toda puta por cuanto que cobre, siempre será poco. Canto bajo el límite de lo decente. Que escribiendo este mes sobre mis amigos he sentido una sensación ni siquiera descrita en la imaginación, verdaderamente especial. Que esta es la entrada cien. Que hoy es mi cumpleaños y cumplo 20 años. Que veinte años no es nada, pero no viviré con el alma aferrada a un dulce recuerdo, sino abierto al futuro, soñando y viviendo, desde mi sofá mirando al ancho mar, looking for paradise.
26 octubre, 2009
hefesto

Hay épocas en la vida que pasan demasiado deprisa. Parece que fue ayer cuando nos vimos por primera vez en una convivencia de niños asustados y desencajados y ya han pasado algo así como tres cursos. Después vino la adaptación, las sobremesas, las fiestas, las charlas en portería, las conversaciones hasta las cuatro de la mañana, de cuarto en cuarto, escaleras abajo y escaleras arriba, conversaciones trágicas sobre la existencia y con cualquier excusa para apartar el estudio un rato, o mucho rato, horas tumbado en tu cama con tu ordenador, compartiendo cosas… Porque por la noche en un cuarto todos juntos se convertían en el mejor momento del día, quizás por eso y algunas cosas más sigamos siendo amigos. La complicidad hecha vecino, la amistad renovada, las risas inoportunas, la consolación mutua y la distracción necesaria. Al final habrá que darle gracias al Bosco ese por habernos llevado allí, de habernos acercado, y hecho participar de la fiesta, de la convivencia y del compartir mutuo y colectivo, de afecto y el recuerdo permanente, el recuerdo permanente…
25 octubre, 2009
hermes

Después de tanto pensarlo, negarlo y arrepentirlo mira a donde nos ha empujado la vida. Porque no nos ha llevado, nos ha empujado a vivir y a equivocarnos, que en sí es aprender. Si pudieras volver atrás y cambiar solo una cosa de tu vida ¿Lo harías? y si así fuera, ¿Ese cambio de tu vida sería mejor? o ese cambio terminaría rompiéndote el corazón o rompiéndole el corazón a otro. ¿Elegirías un camino completamente diferente? o solo cambiarías una cosa, un solo momento, un momento que solo quisiste recuperar. Yo creo que como haber andado el camino no hay nada, que el que se equivoca fue el que se permitió el lujo de elegir. Y que alegría pensar que dentro de poco, estás aquí con nosotros, que dentro de pocos meses no habrá que pensar en muchos kilómetros más allá. E. Camins escribió una vez: no ser nadie mas que tu mismo en un mundo que día y noche hace todo lo posible por convertirte en otra persona significa librar la batalla mas dura que cualquier ser humano puede librar y no dejar de luchar nunca. Cada es como es, con sus pájaros y sus cosas, te estaré esperando por aquí cerquita.
galatea

Suspiro, respiro, suspiro, y vuelvo a respirar…¿te recuerda a algo? no no no, hoy no hablaremos mas de lo que nunca sucedió, del pasado, de lo que pasó o dejó de pasar, sino de lo que viene por suceder, de todo lo que nos espera y nos depara este camino incesante llamado vida. Tú, la más rusa de todas, con tu distante frialdad. Pero a veces la más cercana de todas, con esa cercana verdad. Que bueno encontrarnos por aquí. Siente como quieras sentir, espera hasta estar lista, no tengas miedo a querer, decide tu futuro con la firmeza del presente, y no mires más atrás, porque tras el Ocaso vendrá la noche más hermosa. Busca un lugar donde esconderte. Que la lluvia de otoño haga que crezca la hierba. Descubre a donde ir, abre los ojos y espero que encuentres que nada sigue igual. No podemos saber lo que nos deparará el futuro, lo que podemos hacer es usar la información que tenemos para tomar la mejor decisión posible.
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