07 marzo, 2014

Era frágil

Ella era frágil. Era esa niña que pretendía ser fuerte, esa que detrás de una sonrisa ocultaba cada una de sus inseguridades pero que al mirar su reflejo no podía evitar derramar lágrimas. Se tragaba todo el sufrimiento durante el día, y por las noches… se recostaba en su cama liberándose de la mejor manera que encontrase cada día. Su cruce de piernas morenas era mejor que un cambio de juego de Xabi Alonso y sus labios comparables al sabor de una cerveza en una playa del Mediterraneo. Su andar partía baldosas y resquebrajaba los cristales de las copas, era como el pan nuestro de cada día. Pero a la vez estar con ella era como dejarse las luces puestas, el gas abierto y el horno encendido. Y no tener las llaves. Ella era una de esas chicas que cada día están más guapas. Lo cual es raro. Ella era una de esas chicas que nunca me hizo caso. Lo cual no es raro. Y nadie guiñaba el ojo como ella. ¡Que el barco se está hundiendo! Ella me guiñaba un ojo. ¡Que el cielo se va a caer sobre nuestras cabezas! Ella me guiñaba un ojo. Y entonces me tranquilizaba. Era muy divertida aunque más complicada que armar un mueble de Ikea. Y eso hacía que fuera aún más interesante, por supuesto.

14 febrero, 2014

historia convencional

En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Hay el amante y hay el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Es probable que la mayoría de ustedes lo haya vivido. La historia empieza con dos enamorados, se hacen muchas promesas se dicen que son diferentes al resto, la excepción, durante algunos meses las conversaciones suenan nuevas y emocionantes, son una oportunidad para conocerse más íntimamente. Después poco a poco sin que se percaten si quiera, las llamadas perdidas y los mensajes recibidos sustituyen a esas conversaciones. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario. Conoce entonces una soledad nueva y extraña, y este conocimiento le hace sufrir.

21 enero, 2014

quinto aniversario

En los últimos años me han pasado multitud de cosas, muchos momentos buenos –aunque menos de los que esperaba- y algún que otro malo –más de los que hubiera deseado. He vivido entre dos ciudades, he viajado a tantas otras, me he enganchado unas cuantas veces, me he desenamorado otras tantas, he aprendido y olvidado cosas por igual, inicié muchos proyectos, algunos cerrándolos con éxito, otros dejándolos a medias, también, he destruido salvajemente algunas de mis neuronas. Se puede decir que he vivido lo suficiente como para que ahora me encuentre contándote algunas historias poco interesantes sobre mi vida. Pero en todo este tiempo ha estado ella, nunca ha faltado, no me ha dejado, fiel a nuestras citas. Se me puede llamar interesado u egoísta pero cuando una relación me ha hecho aguas, siempre he vuelto para encontrarme con ella ¿Que qué más puedo decir? Pues supongo que todo y nada. Hemos compartido infinidad de noches, ha sido testigo de miles de orgasmos, como buena compañera que es, ha conocido mujeres que aún recuerdo, otras que no debería recordar, otras que siguen y, probablemente, alguna que vendrá. Pacientemente ella ha guardado mis secretos, ha vivido mis momentos tiernos, sin celos, aunque también los descensos a los amargos abismos del abandono o la tristeza. No ha fallado en mi vida para recoger esas lágrimas que nadie ha sido capaz de ver y, a veces, incluso mi sangre. Me ha acompañado en cantidad de instantes tranquilos, instantes de silencio, instantes de paz, de melancolía, de felicidad. Hoy rindo un sentido homenaje a esta ventana. La ventana que ahora lees y hoy cumple años. En ella he podido contar historias, algunas más ficticias que otras, en las cuales en cierto modo mostraros mi modo de ver la vida. Resulta graciosa la de cantidad de sitios a los que habrán llegado nuestras palabras e imágenes a través de Internet. Por ejemplo, estas letras, han entrado en una habitación que ni conozco, en tu trabajo, en una biblioteca de Madrid, en un aula de informática de Sevilla, en un teléfono móvil cerca de mi casa, en un cibercafé en Nueva York, en casa de mi amante y de la que nunca fue novia, y del ex novio de mi amiga. Puede que estas palabras hayan pasado también por la facultad de Derecho donde estudiaba, en un hospital en México, o en un metro viajando por Paris. Al caso, son mis palabras las que entraron en tu pantalla, y soy yo, y eres tú. Yo lo escribí y lo publiqué pero el momento en el que lo sientas como tuyo la propiedad pasa a ser de los dos. Soy un pirata que escribe sobre el amor, sobre la alegría, la mezquindad, los sentimientos, el sexo, el deseo, la amistad, las noches y los sueños. A los que pasáis por aquí ¡gracias! Porque seguís alimentando este proyecto. Son mis palabras las que entraron en tu pantalla, y tu soy yo, y yo soy otro.

18 enero, 2014

composición de un cuerpo

¿Cómo sabes que una persona te conviene? Pues se debe medir por tu crecimiento –no de la polla, aunque también- y la alegría que obtienes ¿correcto? Por lo tanto, hay un devenir, hay una composición de un cuerpo con otro, luego, fuegos artificiales y todas esas cosas. Hay infinitos ejemplos en la naturaleza ¿Te has dado cuenta de la utilidad de las abejas para las plantas y viceversa? Las abejas necesitan a las flores para el néctar y polen, las flores necesitan a las abejas para ser polinizadas, dando semillas y frutos. Aquí hay una clara composición de un cuerpo con otro, luego, fuegos artificiales y todas esas cosas. Y el amor funciona así, signos que se atraen, desarrollo, intercambio de fluidos, también fuegos artificiales y todas esas cosas. Pero hay que tener claro que todos somos diferentes, hay distintas potencias y nuestra identidad nos hace aspirar a unas semejantes potencias, ideas y devenires. De esto mismo hablaba Deleuze, que era un auténtico genio pero que se acabó tirandose por la ventana de su habitación, ya ves tú. Al caso, hay que tener cuidado con el devenir, ser un poco nómada, buscar composiciones de un cuerpo con otro, escuchando fuegos artificiales, pero siempre sin salirse del mapa… o la ventana.